EL AMOR EGOISTA TE HACE INFELIZ

EGOISTA EMOCIONAL

Decimos que alguien es egoísta cuando, validado por su ego, su comportamiento se manifiesta como el centro del universo.

Hay una clasificación de ego no tan conocida que es la del ego emocional.

Las personas dotadas de este egoísmo emocional pueden ser generosas a nivel material, siempre que esté en la línea de sus intereses, y no pondrán grandes impedimentos a deshacerse del vil material en pro de algo que no les suponga desviarse mucho de su camino.

En cambio a nivel emocional tienen un alto grado de egoísmo que, encubierto por este comportamiento no tan posesivo con sus bienes materiales, los hace pasar inadvertidos y que los podríamos catalogar socialmente como personas frías o no tan cariñosas.

Son personas que no dejan que traspases su interior emocional, ni demuestran debilidad alguna hacia las personas de su círculo intimo, ante las manifestaciones sentimentales extremas (lloro, alegría extrema, manifestaciones de amor,…), convirtiéndoles en no empáticos (capacidad de ponerse en la piel del otro para entenderlo). Tomaran decisiones sin contar con la pareja pero que repercutirán totalmente al entorno familiar. En cambio en todo lo que ellos consideren que es su deber social, estarán solícitos y dispuestos (por ejemplo si hay problemas médicos u otros que requieran manifestar su responsabilidad).

Cuando tenemos una persona así como pareja es complicado primero reconocer que es lo que le está pasando, ya que emocionalmente son tan herméticos que no estarán abiertos al dialogo.

Tan solo notaremos una merma en nuestra energía vital ya que el egoísta emocional se centrará en él, no reconociendo nada de lo que hagamos ni dándole un valor extra a cualquier acción que dirijamos para satisfacerlo con la inconsecuente manifestación hacia nosotros de su gratitud.

Este egoísta no da nada emocionalmente que salga de su interior, ni cariño, ni abrazos, ni alabanzas, ni nada que pueda hacer sentir a la pareja bien. Son muestras afectivas que todos solicitamos para sentirnos queridos y validados dentro de una relación. Aquí podríamos hacer la observación de que si nos sentimos muy afectados por este comportamiento, posiblemente a este problema de compartir la vida con un egoísta emocional, debemos añadirle si también nosotros acarreamos en nuestra mochila algún recelo emocional anterior a esta pareja y esto se vea agravado y unido con el problema principal. En este caso deberíamos hacer un reconocimiento interno que algo no está funcionando y si disponemos de la habilidad personal de gestionarlo, intentar hacerlo o bien mediante un psicoterapeuta de poder trabajar esto para que deje de afectarnos.

El egoísta emocional es una persona que gestiona mal sus emociones y es complicado ayudarle ya que es muy difícil reconocerlo. Antes de llegar a estas conclusiones la pareja habrá pasado por un periplo de altos y bajos de cuestionarse si debe continuar o no con esta persona ante la falta de afecto que sufre. Reconocerlo no garantiza que se pueda arreglar, ya que hemos de ser conscientes que cambiar a alguien es imposible si ese cambio no lo promueve la misma persona. Lo que si podemos hacer es trabajarnos a nosotros mismos, entender porque me está pasando, que puedo hacer y como solucionarlo.

Luz Ramírez

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